El remarketing y el retargeting son dos estrategias publicitarias orientadas a volver a conectar con usuarios que ya han mostrado algún tipo de interés por una marca, un producto o un servicio.
Ambos conceptos se utilizan con frecuencia como sinónimos, ya que comparten un mismo objetivo: recuperar usuarios, aumentar las conversiones y mejorar la rentabilidad de las campañas. Sin embargo, aunque están estrechamente relacionados, no son exactamente lo mismo.
¿Qué es el remarketing?
El remarketing consiste en crear acciones publicitarias personalizadas para usuarios que ya han interactuado con una empresa.
Esta interacción puede haberse producido al visitar una página web, consultar una ficha de producto, añadir un artículo al carrito, abrir un correo electrónico, descargar un contenido o contactar previamente con la marca.
La estrategia busca volver a impactar a estas personas mediante diferentes canales para recordarles la oferta, mostrarles productos relacionados o acompañarlas hasta completar una conversión.
Su principal ventaja es que se dirige a un público que ya conoce la empresa o ha demostrado cierto interés. Esto puede ayudar a reducir el coste de adquisición y obtener un retorno de la inversión más eficiente que el de una campaña dirigida exclusivamente a usuarios nuevos.
¿Qué es el retargeting?
El retargeting es una modalidad de publicidad digital que permite mostrar anuncios a usuarios en función de su comportamiento previo en Internet.
Por ejemplo, una persona visita una tienda online, consulta varias zapatillas y abandona la página sin comprar. Posteriormente, puede encontrar anuncios relacionados con esos productos mientras navega por otras páginas, consulta redes sociales o utiliza determinadas aplicaciones.
El objetivo es mantener la marca presente durante el proceso de decisión y conseguir que el usuario regrese a la web para completar la compra, solicitar información o realizar otra acción relevante.
Remarketing y retargeting: parecidos, pero no idénticos
La principal diferencia reside en el alcance de cada concepto.
El retargeting se centra principalmente en volver a impactar al usuario mediante publicidad digital basada en su comportamiento de navegación. Para ello, puede utilizar etiquetas, identificadores publicitarios, audiencias creadas por las plataformas o datos propios de la empresa.
El remarketing es un concepto más amplio. Puede incluir anuncios digitales, campañas de correo electrónico, comunicaciones comerciales, recuperación de carritos abandonados y otras acciones dirigidas a usuarios que ya han mantenido algún contacto con la marca.
En la práctica, muchas plataformas utilizan el término remarketing para referirse también a campañas que técnicamente podrían considerarse retargeting. Esta superposición explica que ambos términos se utilicen habitualmente de forma indistinta.
¿Por qué son estrategias tan efectivas?
La mayoría de los usuarios no realizan una compra en su primera visita. Antes de tomar una decisión pueden comparar precios, consultar opiniones, buscar alternativas o posponer la operación.
El remarketing permite mantener el contacto durante ese periodo. En lugar de dar por perdido al visitante, la empresa puede volver a mostrarle una propuesta adaptada a sus intereses.
Estas campañas pueden utilizarse para:
Recordar productos visitados.
Recuperar carritos abandonados.
Mostrar ofertas o promociones.
Recomendar productos complementarios.
Generar ventas recurrentes.
Reactivar clientes inactivos.
Promocionar servicios relacionados.
Reforzar el reconocimiento de marca.
La personalización es fundamental. Cuanto más relacionado esté el mensaje con la interacción anterior del usuario, mayores serán las posibilidades de captar nuevamente su atención.
Remarketing en Google Ads
Google Ads permite crear audiencias con usuarios que han visitado una web, utilizado una aplicación, visualizado determinados vídeos o interactuado anteriormente con una empresa.
Estas audiencias pueden utilizarse en distintos tipos de campañas.
Campañas de búsqueda
Los anuncios pueden mostrarse cuando un usuario que ya ha visitado la página realiza posteriormente una búsqueda relacionada en Google.
Esto permite ajustar el mensaje o la puja para personas que ya conocen la empresa y se encuentran nuevamente buscando el producto o servicio.
Campañas de display
Los anuncios aparecen en páginas web, aplicaciones y espacios publicitarios que forman parte de la red de Google.
La empresa puede volver a dirigirse a usuarios que hayan visitado determinadas páginas o realizado acciones concretas dentro del sitio web.
Remarketing dinámico
El remarketing dinámico muestra anuncios personalizados con los productos o servicios que el usuario ha consultado anteriormente.
Es especialmente útil para tiendas online con catálogos amplios, ya que automatiza la selección de los productos que aparecen en cada anuncio.
También puede utilizarse para recomendar alternativas relacionadas o artículos complementarios.
Campañas de vídeo
Las audiencias pueden crearse a partir de usuarios que hayan visto determinados vídeos, visitado un canal o interactuado con contenidos en YouTube.
Posteriormente, estas personas pueden recibir anuncios en YouTube y en otros espacios compatibles con las campañas de Google.
Aplicaciones móviles
También es posible volver a impactar a usuarios que han instalado, utilizado o interactuado con una aplicación.
Estas campañas pueden servir para fomentar nuevas compras, recuperar usuarios inactivos o promocionar funciones concretas de la aplicación.
Remarketing en redes sociales
Las redes sociales permiten crear audiencias personalizadas a partir de visitantes de una web, clientes existentes o usuarios que hayan interactuado con una cuenta, una publicación o un anuncio.
Meta: Facebook e Instagram
Meta permite mostrar anuncios a personas que han visitado una página web, utilizado una aplicación, reproducido un vídeo o interactuado con perfiles de Facebook e Instagram.
También ofrece anuncios dinámicos capaces de mostrar automáticamente productos relacionados con la actividad anterior del usuario.
Estas campañas pueden ser especialmente útiles para ecommerce, negocios locales, captación de contactos y promoción de servicios.
LinkedIn es una plataforma especialmente interesante para estrategias B2B.
Mediante su etiqueta de seguimiento, las empresas pueden crear audiencias de visitantes, medir conversiones y mostrar anuncios a profesionales que han consultado páginas específicas de la web.
Aunque el coste por clic puede ser superior al de otras plataformas, ofrece una segmentación profesional basada en factores como cargo, sector, empresa, experiencia o ubicación.
Otras plataformas sociales
Plataformas como TikTok, Pinterest o X también ofrecen sistemas de audiencias personalizadas y seguimiento de conversiones.
La elección debe depender del perfil del público, del tipo de producto y del comportamiento de los clientes potenciales, no únicamente de la popularidad de cada red social.
Remarketing mediante email marketing
El correo electrónico continúa siendo uno de los canales más eficaces para volver a contactar con usuarios y clientes.
Para utilizarlo correctamente es necesario disponer de una base legal válida y respetar las preferencias de comunicación de cada destinatario.
Recuperación de carritos abandonados
Los correos de carrito abandonado recuerdan al usuario que ha dejado productos pendientes sin completar la compra.
Pueden incluir los artículos seleccionados, un enlace directo para recuperar el carrito y, cuando la estrategia lo justifique, una promoción limitada.
Para que estos mensajes sean efectivos deben enviarse en el momento adecuado y facilitar al máximo el regreso al proceso de compra.
Campañas basadas en la interacción
También pueden enviarse comunicaciones en función de acciones anteriores, como abrir un correo, hacer clic en un enlace, descargar un documento o consultar una categoría de productos.
Esta información permite adaptar el contenido a los intereses demostrados por cada usuario.
Reactivación de clientes
El remarketing por correo electrónico también puede emplearse para recuperar clientes inactivos, recordar renovaciones, recomendar nuevas compras o presentar productos complementarios.
En estos casos, la personalización y la frecuencia son esenciales para evitar comunicaciones excesivas o poco relevantes.
La importancia de la segmentación
No todos los visitantes deben recibir los mismos anuncios.
Un usuario que ha leído un artículo informativo se encuentra en una fase diferente a otro que ha añadido un producto al carrito o iniciado el proceso de pago.
Una buena estrategia puede diferenciar audiencias según:
Páginas visitadas.
Productos consultados.
Tiempo transcurrido desde la visita.
Valor del carrito.
Compras anteriores.
Interacción con campañas.
Dispositivo utilizado.
Origen de la visita.
Fase del proceso de compra.
Esta segmentación permite adaptar el mensaje, la oferta y la inversión publicitaria a la probabilidad real de conversión.
Evitar la saturación publicitaria
Mostrar demasiadas veces el mismo anuncio puede producir rechazo y perjudicar la percepción de la marca.
Por este motivo, es importante controlar la frecuencia, renovar las creatividades y limitar la duración de las audiencias.
También conviene excluir de ciertas campañas a los usuarios que ya han completado la conversión. En su lugar, pueden incorporarse a otras estrategias de fidelización, venta cruzada o recomendación de productos.
El objetivo no es perseguir al usuario, sino ofrecerle un recordatorio útil y relacionado con su interés anterior.
Privacidad, consentimiento y uso de datos
Las estrategias de remarketing deben diseñarse teniendo en cuenta la protección de datos y la normativa sobre cookies.
Muchas herramientas publicitarias utilizan tecnologías de seguimiento que requieren informar al usuario y, en determinados casos, obtener su consentimiento antes de activarlas.
Además, las plataformas están evolucionando hacia modelos que reducen la dependencia de las cookies de terceros y conceden una mayor importancia a los datos propios.
Por ello, las empresas deben trabajar con información obtenida de forma transparente, mantener actualizadas sus políticas y configurar correctamente las herramientas de analítica y publicidad.
Medir la rentabilidad de las campañas
El remarketing debe analizarse a partir de resultados empresariales, no solo de impresiones o clics.
Entre las principales métricas se encuentran:
Conversiones.
Coste por adquisición.
Tasa de conversión.
Valor medio del pedido.
Ingresos generados.
Retorno de la inversión publicitaria.
Frecuencia de exposición.
Porcentaje de carritos recuperados.
Ventas recurrentes.
También es importante considerar que una conversión puede estar influida por varios canales. Un usuario puede descubrir una marca mediante una búsqueda, regresar a través de un anuncio y terminar comprando después de recibir un correo electrónico.
El análisis debe valorar el recorrido completo y no atribuir todo el resultado únicamente al último clic.
Una segunda oportunidad para convertir
El remarketing y el retargeting permiten aprovechar mejor el tráfico generado por una página web, una tienda online o una campaña publicitaria.
Su eficacia reside en volver a conectar con personas que ya han mostrado interés, utilizando mensajes más relevantes y adaptados al momento en el que se encuentran.
No obstante, para obtener buenos resultados es necesario definir correctamente las audiencias, personalizar los anuncios, controlar la frecuencia, respetar la privacidad y medir la rentabilidad de cada acción.
Bien utilizados, estos dos “mellizos” de la publicidad digital pueden convertirse en una herramienta decisiva para recuperar oportunidades, aumentar las ventas y mejorar el retorno de la inversión.